Por qué Alphabet acaba de superar a Apple en la carrera de la IA

Alphabet ha superado a Apple en capitalización bursátil por primera vez desde 2019, cerrando el miércoles en 3,88 billones de dólares frente a los 3,84 billones de Apple. Este cambio se produce tras una marcada divergencia en la valoración que los inversores otorgan a la ejecución de la inteligencia artificial en las grandes tecnológicas.
No se trata de una fluctuación de mercado a corto plazo. Refleja una reevaluación más profunda sobre qué empresas están convirtiendo la inversión en IA en ingresos, infraestructura y dominio a largo plazo. A medida que el ciclo de la IA madura, los mercados son menos pacientes con las promesas y se centran más en la entrega, un cambio que ahora favorece a Alphabet.

¿Qué impulsa el avance de Alphabet?
El resurgimiento de Alphabet ha sido impulsado por un cambio decisivo de una postura defensiva en IA a una ejecución a gran escala. La empresa cerró 2025 con un alza del 65%, su mayor rally anual desde 2009, tras recuperar la confianza en su capacidad para competir a nivel de infraestructura en IA.

Los inversores respondieron positivamente a la disposición de Alphabet de desafiar el dominio de Nvidia en lugar de depender únicamente de soluciones de terceros.
Ese impulso se aceleró en noviembre con la presentación de Ironwood, la séptima generación de la unidad de procesamiento tensorial de Alphabet. El chip se ha posicionado como una alternativa rentable para cargas de trabajo de IA a hiperescala, especialmente dentro de Google Cloud.
En diciembre, Google continuó con Gemini 3, que recibió excelentes críticas iniciales por su mejora en razonamiento y rendimiento multimodal. Las acciones de Alphabet subieron más de un 2% solo el miércoles, cerrando en 322,03 dólares, a medida que regresaba la confianza.
Por qué es importante
Este cambio en la capitalización bursátil pone de relieve cómo se juzga ahora el liderazgo en IA. Alphabet controla una pila de IA verticalmente integrada: chips personalizados, modelos propietarios, infraestructura en la nube y distribución global, lo que le otorga una ventaja estratégica a medida que crece la demanda de IA. Esa integración permite a Alphabet capturar valor en múltiples capas en lugar de competir solo en características.
Los analistas lo han notado. Raymond James describió la estrategia de IA de Alphabet como “alineada comercialmente con la demanda empresarial”, señalando vías claras de monetización en lugar de casos de uso especulativos. Apple, en cambio, está siendo penalizada por una ejecución tardía en un momento en que la velocidad se ha convertido en una necesidad competitiva.
Impacto en el mercado tecnológico
El hecho de que Alphabet haya superado a Apple está influyendo en la asignación de capital en todo el sector tecnológico. Los inversores están cambiando su enfoque hacia empresas que demuestran visibilidad de ingresos impulsados por IA, especialmente en servicios de nube empresarial.
En la llamada de resultados de octubre de Alphabet, el CEO Sundar Pichai reveló que Google Cloud firmó más acuerdos de más de 1.000 millones de dólares en 2025 hasta el tercer trimestre que en los dos años anteriores juntos, lo que subraya la adopción institucional.
La posición de Apple parece más frágil. Las acciones han caído más de un 4% en los últimos cinco días, reflejando preocupaciones sobre el riesgo de ejecución. El retraso en el lanzamiento de la próxima generación de Siri de Apple —ahora prometido para 2026— ha dejado a la empresa expuesta, ya que la IA pasa de ser una innovación opcional a una expectativa básica.
Perspectiva de los expertos
De cara al futuro, los analistas esperan que la valoración de Alphabet dependa del crecimiento en la nube y la adopción de chips de IA hasta 2026. Aunque la competencia de Microsoft y Nvidia sigue siendo intensa, la capacidad de Alphabet para desplegar hardware propietario internamente le otorga un control de márgenes que pocos rivales pueden igualar. Un estratega de UBS señaló que Alphabet ahora “establece la curva de costes para la IA empresarial en lugar de reaccionar a ella”.
Apple enfrenta una ventana más estrecha. Raymond James rebajó la calificación de la acción esta semana, advirtiendo que las ganancias pueden ser limitadas en 2026 a menos que Apple logre un cambio radical en capacidad de IA en lugar de mejoras incrementales. Los mercados estarán atentos a si el tan esperado impulso de Apple en IA puede restaurar la confianza o confirmar el liderazgo estructural de Alphabet.
Conclusión clave
El salto de Alphabet por encima de Apple señala un mercado que ahora premia la ejecución en IA por encima del legado de marca. Al alinear chips, modelos e infraestructura en la nube, Alphabet se ha posicionado como líder de IA de pila completa. El retraso de Apple pone de manifiesto lo costosa que se ha vuelto la indecisión en este ciclo. La próxima prueba será si los ingresos por IA pueden escalar más rápido que el capital necesario para sostenerlos.
Perspectiva técnica de Alphabet
Alphabet está presionando nuevamente hacia el nivel de resistencia de 323 dólares tras un fuerte rally de varios meses, con el precio consolidándose justo por debajo de una zona clave de oferta que anteriormente ha atraído toma de beneficios.
La estructura general sigue siendo claramente alcista, con máximos y mínimos crecientes intactos, mientras que el reciente retroceso ha sido absorbido sin dañar el soporte de la tendencia. Los indicadores de momentum sugieren una configuración extendida pero constructiva: el RSI está subiendo con fuerza hacia territorio de sobrecompra, lo que indica un fuerte impulso alcista, pero también aumenta la probabilidad de una consolidación a corto plazo.
Por la parte baja, el nivel de 280 dólares sigue siendo una zona clave de soporte, y solo una corrección más profunda entraría en juego por debajo de 240 dólares. Una ruptura sostenida por encima de 323 dólares probablemente confirmaría una continuación alcista, mientras que un fallo en superar la resistencia podría hacer que el precio se detenga para digerir las ganancias en lugar de señalar un cambio de tendencia.

Las cifras de rendimiento citadas no garantizan rendimientos futuros.